Praga es una de las ciudades mejor conservadas de Europa. Sin haber sido bombardeada durante las guerras mundiales, mantiene un casco histórico que parece salido de un libro de cuentos. Y lo mejor: es barata. Una cerveza Pilsner Urquell en un pub local cuesta 2-3 EUR.
Praga tiene todo lo que pides a una escapada europea: arquitectura espectacular, comida contundente, cerveza legendaria y precios honestos. Un fin de semana largo sale por 200-300 EUR.
Cómo llegar
Desde Madrid con Ryanair, Smartwings y LOT (con escala) desde 100-150 EUR ida y vuelta. Barcelona tiene vuelos directos con Ryanair y Smartwings.
El aeropuerto Václav Havel está a 17 km del centro. La forma más barata:
- Autobús 100 + Metro línea B hasta el centro: 40 CZK (~1,60 EUR). Tarda 45 minutos
- Bus AE (Airport Express): 100 CZK (~4 EUR) directo a la estación principal. 35 minutos
Consejo
La moneda local es la corona checa (CZK). 1 EUR = ~25 CZK. Aunque muchos sitios aceptan euros, te cobran fatal el cambio. Paga siempre en CZK o con tarjeta.
Día 1: Ciudad Vieja y el reloj
Empieza en la Plaza de la Ciudad Vieja (Staroměstské náměstí). El Reloj Astronómico da el cuarto cada hora desde 1410. Es icónico aunque el espectáculo en sí dura 45 segundos y es muy simple — ve por la plaza, no solo por el reloj.
Sube a la Torre del Ayuntamiento Viejo (300 CZK, ~12 EUR). Las vistas sobre los tejados rojos son de postal.
Camina hasta el Puente de Carlos (Karlův most). Gratis, lleno de estatuas y vistas al Moldava. Si lo puedes ver al amanecer, mejor — es el único momento sin gente.
Para comer, evita la plaza principal y los alrededores del reloj. Busca una hospoda (taberna) local: svíčková (ternera con salsa de nata), vepřo-knedlo-zelo (cerdo con albondiguillas y col agria) por 180-280 CZK (7-11 EUR).
Día 2: Castillo de Praga y Malá Strana
El Castillo de Praga es el conjunto más grande del mundo. La entrada a los edificios principales cuesta 250-450 CZK (10-18 EUR) según el circuito. La entrada al recinto es gratis — puedes pasear por los patios, ver la Catedral de San Vito desde fuera, y disfrutar de las vistas.
Para comer arriba, el Lobkowicz Café es caro pero con terraza espectacular. Mejor: baja al barrio de Malá Strana y come en cualquier taberna. Mejor relación calidad-precio.
Por la tarde explora Malá Strana: calles empedradas, iglesia de San Nicolás y la colina de Petřín (subes con funicular incluido en la tarjeta de transporte, o a pie). La Torre de Petřín es una mini-torre Eiffel con vistas panorámicas (200 CZK).
Día 3: Barrio Judío y cerveza
Por la mañana, el Barrio Judío (Josefov). Seis sinagogas, el cementerio judío más antiguo de Europa. La entrada combinada cuesta 550 CZK (22 EUR) — cara pero histórica.
Por la tarde, tiempo de cerveza. Praga es la capital mundial del pilsner:
- U Fleků: la cervecería más antigua de la ciudad (desde 1499). Su cerveza negra casera es única. Cerveza 65 CZK (~2,60 EUR)
- U Medvídků: cerveza fuerte local y comida tradicional
- Pivovarský Klub: 6 cervezas artesanales checas rotativas
Consejo
En cualquier pub local, una Pilsner Urquell de medio litro cuesta 40-70 CZK (1,60-2,80 EUR). Es una de las mejores cervezas del mundo y sale por la cuarta parte que en España.
Transporte
El pase de 72 horas cuesta 330 CZK (~13 EUR) e incluye metro, tranvía, autobuses y el funicular de Petřín. La red es eficiente y llega a todas partes.
Importante
Compra siempre billete antes de subir al metro o tranvía. Valídalo al entrar. Los controles son estrictos y la multa por viajar sin billete es de 1000-1500 CZK (40-60 EUR).
Trampas turísticas que evitar
- Cambio de moneda en la calle: te darán rublos o dinares en vez de coronas. Cambia solo en oficinas oficiales o cajeros
- Taxis sin tarifa: usa Bolt o Uber. Los taxis de la calle cobran 3-4 veces más
- Restaurantes de la plaza: comer ahí cuesta el doble o el triple que a 2 calles
- Tours "gratis" con guías agresivos: pagas igual al final, con propina obligatoria
Presupuesto estimado



