Roma es una de esas ciudades que puedes visitar en un fin de semana y llevarte una experiencia completa. Desde España hay vuelos directos por 20-40 EUR si reservas con tiempo.
Lo mejor de Roma es gratis: pasear entre ruinas, sentarte en una plaza con un gelato, ver edificios que tienen 2.000 años. No necesitas un gran presupuesto para disfrutarla.
Cómo llegar
Desde Madrid, Barcelona o Málaga hay vuelos directos con Ryanair y Vueling por menos de 40 EUR. El aeropuerto de Ciampino está conectado por bus (Terravision o SIT Bus) por unos 6 EUR. Fiumicino tiene el tren Leonardo Express por 14 EUR.
Consejo
Ciampino es más barato para llegar al centro. Si tu vuelo llega ahí, el bus es la mejor opción.
Día 1: el centro histórico
Empieza por la Fontana di Trevi temprano, antes de las 9, para evitar multitudes. Camina hasta el Panteón (gratuito) y luego baja hasta Piazza Navona.
Para comer, evita cualquier restaurante con fotos en el menú o camareros invitándote a entrar desde la calle. Busca una trattoria en las calles secundarias de Trastevere. Un plato de pasta cuesta entre 8 y 10 EUR.
Por la tarde, visita el Coliseo y el Foro Romano. La entrada combinada cuesta 16 EUR. Reserva online para evitar la cola.
Importante
Las colas del Coliseo sin reserva previa pueden superar la hora. Compra siempre la entrada online con antelación.
Día 2: el Vaticano y Trastevere
Los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina cuestan 17 EUR. Ve a primera hora o a última hora para evitar las peores aglomeraciones. La Basílica de San Pedro es gratuita.
Por la tarde, cruza el río y piérdete por Trastevere. Calles empedradas, plantas colgantes y buenos restaurantes. Para cenar, prueba una supplì (croqueta de arroz con mozzarella) por 1-2 EUR en la calle.
Transporte
El billete sencillo de metro y bus cuesta 1.50 EUR y dura 100 minutos. El pase de 48 horas cuesta 12.50 EUR. Pero Roma se recorre bien a pie: la mayoría de lo importante está a 20-30 minutos andando.
Presupuesto estimado
Roma es la escapada perfecta para un fin de semana. Cercana, barata de llegar y con más historia por metro cuadrado que cualquier otra ciudad del mundo.


